Making of Bonnie & Clyde
Iria Ares y Xoán Carlos Mejuto son Bonnie Parker y Clyde Barrow.
Foto del making of que realicé sobre la sesión de Gabi Gago para Estudo Momento y Galicia de Moda.
Fotografía de la sesión de Gabi Gago, con Iria y Xoán Carlos como Bonnie y Clyde
Fotografía de la sesión de Gabi Gago, con Iria y Xoán Carlos como Bonnie y Clyde.
Iria Ares como Bonnie Parker
Una de las cosas que más me divierte de los making of es poder fotografiar la sesión desde un punto de vista diferente y hacer de paparazzi.
Iria y Mejuto me pidieron que el making se inspirase en las fotos del cine clásico, mezclando espontaneidad y glamour.

«BONNIE & CLYDE»: UN SHOOTING CINEMATOGRÁFICO:

Estamos en pleno s. XXI y la película de Arthur Penn, «Bonnie & Clyde», de 1967, sigue teniendo la vitola de Cine con mayúsculas.

Para Peter Biskind fue la piedra de toque sobre la que se construyó el nuevo cine norteamericano de los 70; para mí es un cúmulo de imágenes, con una potencia visual abrumadora, que aúnan a la perfección lo que sería ese estilo «setentero» fresco y libre con la moda pura y dura; todo mezclado pero no agitado. De ahí que cuando surgió la posibilidad de fotografiar el making of de la sesión de Gabi Gago con Estudo Momento y Galicia de Moda, todas mis dudas se disiparan en cuanto Xoán Carlos Mejuto me contó de qué iba la cosa: “Vamos a hacer un shooting inspirado en la película de «Bonnie & Clyde», pero lo vamos a hacer BIEN: ropa de época, coches de época y fotografías inspiradas en esa época.” (algo así fue, lo prometo)

Con Iria Ares y Xoán Carlos Mejuto, que son la encarnación de Estudo Momento, me une no sólo la amistad, sino la experiencia del rodaje de «Badaladas de amor e morte», en la que también pude documentar el proceso de creación, y el caramelo me pareció tan apetecible que no pude negarme, siendo parte, además, de un proyecto mayor llamado «Balle Voyage», del que muy pronto sabréis más.

Bonnie Parker y Clyde Barrow fueron una pareja de ladrones de bancos considerados los “Enemigos Públicos número 1” en la norteamérica de los años 30, sumida en la Gran Depresión, y representaron para el pueblo una especie de rebelión contra la banca, responsable de la gravísima crisis económica del país (a lo mejor os suena …) Su final, como no podía ser de otra manera en un país de pistoleros y bandidos heroicos (Billy el Niño, Jesse James y un largo etcétera) fue trágico y épico: emboscados por cuatro agentes de policía, fueron literalmente cosidos a tiros (por si no habíais visto el sutil juego de palabras del título) en su vehículo, un Ford V-8 casi igual de icónico que las fotografías que ellos mismos se hicieron durante su periplo a través de varios estados. En esas fotografías, creo yo, nació el mito: Bonnie y Clyde se aprovecharon de los medios de la época para ganarse la simpatía de parte de la población estadounidense; escribían cartas a la prensa, mandaban sus fotos y jugaban a ser ladrones “amables” (pese a que a Clyde se le atribuyen 10 muertos) Su leyenda tomó forma en la película de 1967 y a partir de ahí Faye Dunaway y Warren Beatty se apropiaron de los rostros reales de los protagonistas y terminaron por formar parte del imaginario colectivo.
Arthur Penn compuso una obra maestra combinando sabiamente crudeza y delicadeza, con un final épico en el que se recrea en el tiroteo con una cámara lenta fantástica (tan mal utilizada últimamente) y una elección de encuadres en los planos de los cadáveres muy explícitos para la época, que terminaba el retrato de dos rebeldes sin causa como Bonnie y Clyde de la peor forma posible, al igual que dos años después haría Dennis Hopper en «Easy Rider».

Bonnie y Clyde, Iria y Xoán Carlos. No tuve ninguna dificultad para imaginármelos ya caracterizados, mimetizados con los personajes.
Mejuto tiene una cualidad que me asombra y que he observado en muy pocos actores: siempre que lo veo trabajar SÉ que lo va a hacer bien; no sé explicarlo de otra forma: no es sólo que sea un gran actor, sino que transmite una capacidad de trabajo y un oficio que a mí me tranquilizan, por decirlo de alguna forma.
Iria es un caso aparte: para mí es el inconformismo y el tesón; he podido verla crecer profesionalmente y se ha convertido en el ejemplo perfecto de talento y trabajo bien aprovechados. “Querer es poder”: la frase más dañina y falsa de todas las frases; mi humilde experiencia me ha enseñado que hay algo más, que sólo con empeño no se llega; por mucho que duela; pese a todo lo que digan Paulo Coelho y demás iluminados. E Iria lo tiene.

¿Cómo no iba a ser potente una sesión de fotos que reúne todos estos elementos? Un entorno privilegiado como la ciudad de A Coruña, la producción de Estudo Momento y Galicia de Moda, coches de época (cedidos para la ocasión por Coruña Veteran Car), réplicas de las armas que Antonio Lara tuvo la generosidad de prestarnos, dos actores de la talla de Iria Ares y Xoan Carlos Mejuto ante la cámara y, como colofón, un fotógrafo como Gabi Gago para sacarle todo el jugo. Y yo, claro, que no pensaba perdérmelo por nada del mundo. Ya supondréis que me lo pasé estupendamente fotografiando todo el petate, tratando además de homenajear esas maravillosas fotografías de making of del cine clásico y de paso reivindicar un poco la labor de aquellos que, en ocasiones, trabajamos documentando el desarrollo del acto creativo.

El cine clásico sigue vivo en A Coruña, gracias, como no podía ser menos, a Estudo Momento.

 

CRÉDITOS:

Shooting Bonnie & Clyde con los actores Iria Ares y Xoán Carlos Mejuto:

 

  • Producción: Galicia de Moda y Estudo Momento
  • Dirección de Moda: Galicia de Moda
  • Fotografías: Gabi Gago
  • Colaboradores:
    • Filamento: @filamentoiluminacions.l
    • Coches: Coruña Veteran Car @corunaveterancar
    • Armas: Antonio Lara
    • Peluquería y Maquillaje: Mabaka
    • Moda Gallega:
      • Xoán Carlos Mejuto: Félix Ramiro.
      • Iria Ares: Jorge Vázquez, Mariña Riveiro, Muy Castiñeiras, PAÜLAS, Alazia, Mango, Joyería Obradoiro.
Evolución de Bonnie & Clyde
Fotografía real de Bonnie Parker y Clyde Barrow (izquierda), fotograma de la película de 1967 (centro) y una de las fotos de Gabi Gago de la sesión (derecha); como se puede ver, las referencias están muy claras.

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